jueves, 29 de agosto de 2013

CRIPTORQUIDIA, CASO CLÍNICO Y REVISIÓN

A continuación presentamos un caso de un perrito macho de 12 años con criptorquidia. Le extirpamos el testículo criptorquido y el presente en su bolsa escrotal. La característica del caso es que el testículo criptorquido se encontraba tumorado.

CRIPTORQUIDIA
La criptorquidia es la ausencia de uno o los dos testículos de la bolsa escrotal, debido a una anormalidad en la migración. Estos testículos no descendidos se encuentran en el abdomen, en el canal inguinal o a nivel subcutáneo en la zona de la ingle.
Es la alteración más frecuente del desarrollo sexual del macho, afectando al 13% de ellos. El descenso testicular en el perro se produce en dos fases:
-         En la primera, desde su posición original detrás de los riñones, los testículos alcanzan el canal inguinal aproximadamente en el momento del nacimiento.
-         En la segunda fase atraviesan el canal inguinal (hacia el tercero o cuarto día de vida) para alcanzar su posición definitiva en el saco escrotal aproximadamente el día  35 tras el parto.
Así que a las 8 semanas ya podemos hacer un diagnóstico de criptorquidia y a partir de los 6 meses ya es definitivo. El diagnóstico se realiza mediante palpación de la zona escrotal e inguinal y para ver el testículo abdominal podemos utilizar la ecografía.

¿CÓMO SE PRODUCE?

La criptorquidia es hereditaria, y la pueden transmitir tanto la hembra como el macho.
Puesto que se transmite genéticamente hay ciertas razas de perros más predispuestas: Caniche, Yorkshire, Teckel, Maltés, Boxer, Pequinés, Schnauzer miniatura.

SINTOMAS

En principio la criptorquidia no produce ningún síntoma. Sin embargo los testículos no descendidos, están sometidos a una temperatura mayor a la adecuada y tienen una alta tendencia a desarrollar tumores. Estos tumores pueden ser muy evidentes cuando se encuentran en la ingle o el canal inguinal o más difíciles de detectar, cuando se encuentran en el abdomen. Un testículo afectado de este tipo de tumores puede llegar a segregar grandes cantidades de hormona femenina, dando lugar a un "Síndrome de feminización".

TRATAMIENTO

El único tratamiento posible consiste en la extirpación del testículo no descendido. Pero es recomendable esterilizar al macho para que no se transmita a la descendencia.
Para prevenir este problema lo ideal sería seleccionar adecuadamente a los padres que no sufran este problema antes del cruce. Pero aun así no existiría garantía absoluta.

observese la diferencia de tamaño, color y textura entre ambos testículos